1. NI UN FRANCO
Ni un franco. La Street Parade de Zúrich, considerada la fiesta techno más grande del mundo, fue gratis otra vez. El 8 de agosto reunió a unas 900.000 personas alrededor del lago, según la organización: 100.000 más que el año anterior. La fiesta se financió sobre todo con las bebidas de los puestos oficiales y con entradas solidarias voluntarias.

2. NO ES UNA FIESTA: ES UNA PROTESTA
Y aquí viene lo más loco: legalmente, la Street Parade sigue siendo una manifestación política. Nació el 5 de septiembre de 1992, cuando el estudiante de Matemáticas Marek Krynski, inspirado por la Love Parade de Berlín, convocó una «manifestación por el amor, la paz, la libertad, la generosidad y la tolerancia». Unas 1.000 personas bailaron detrás de los primeros Love Mobiles por el centro de Zúrich.

3. LA RAVE QUE QUISIERON PROHIBIR
En 1994 estuvo a punto de morir. El jefe de policía de Zúrich, Robert Neukomm, la prohibió: demasiado grande, demasiado ruidosa, demasiado sucia. Krynski respondió con un recurso de 19 páginas y hubo cuatro semanas de protestas a favor frente al ayuntamiento. El veto cayó. El 13 de agosto bailaron 30.000 ravers y otros 10.000 lo vieron desde la calle.

4. LOS DJ TOCARON GRATIS
Y lo más increíble: los DJs no cobraron. Tocaron sin caché, según el Tages-Anzeiger, ante cientos de miles de personas que bailaban junto al lago. Ni un set pagado en nueve escenarios, con nombres como Adam Beyer, Ellen Allien o Maceo Plex anunciados en el cartel. La fiesta se sostuvo con la barra oficial y con entradas solidarias voluntarias.

5. LA OTRA CARA DEL DÍA
La otra cara: 33 grados, 906 atenciones sanitarias, 45 personas al hospital y 30 detenidos, según la Policía Municipal y los servicios de emergencia de Zúrich. A las 18:30, la policía tuvo que desviar a la multitud ante un escenario por la avalancha de gente. Aun así, el balance oficial habló de una jornada mayoritariamente pacífica. ¿Te habrías metido en la rave más grande del planeta?

También puedes verla en el Instagram de TECHNO PARTY.




