Dreambeach ha cerrado una de las ediciones más importantes de toda su trayectoria, culminando con éxito su esperado desembarco en Vélez-Málaga y demostrando que el cambio de ubicación supone mucho más que un traslado. Durante dos intensas jornadas, el festival convirtió la Costa del Sol en uno de los grandes epicentros europeos de la música electrónica, reuniendo a miles de asistentes que respondieron de forma masiva al estreno del nuevo recinto. La excelente acogida del público confirma que Dreambeach inicia una nueva etapa con una identidad reforzada y con un espacio diseñado para seguir creciendo sin perder la esencia que lo ha convertido en uno de los festivales de referencia de la escena electrónica española.

El nuevo emplazamiento ha permitido al festival ofrecer una experiencia más cómoda, inmersiva y adaptada a las necesidades de un evento de gran formato. Desde el primer momento, los asistentes pudieron recorrer un recinto concebido específicamente para mejorar la circulación entre escenarios, ampliar las zonas de descanso, incrementar la oferta gastronómica y crear espacios donde disfrutar de la música sin renunciar al confort. Las áreas de sombra, la noria, las activaciones de marcas y una producción audiovisual de gran nivel completaron una propuesta que fue ampliamente valorada durante todo el fin de semana y que marca el camino de las futuras ediciones.
En el apartado artístico, Dreambeach volvió a demostrar su capacidad para reunir algunos de los nombres más destacados del panorama internacional, ofreciendo una programación que recorrió prácticamente todos los estilos de la electrónica contemporánea. La jornada inaugural estuvo marcada por la presencia de artistas de enorme prestigio como Eric Prydz, cuya puesta en escena volvió a cautivar al público, así como el esperado encuentro entre Sasha & John Digweed, dos auténticas leyendas de la electrónica que ofrecieron una de las actuaciones más celebradas del festival.
El viernes también dejó algunos de los momentos más intensos gracias al desembarco de Drum & Bass Allstars en el escenario principal, donde A.M.C, Hedex B2B Bou y otros referentes del género demostraron el excelente momento que vive el drum & bass a nivel internacional. Paralelamente, artistas como Vendex o Yanamaste reforzaron la presencia del techno y los sonidos más contundentes, configurando una primera jornada que sirvió para confirmar el enorme potencial del nuevo recinto.
El sábado elevó aún más la intensidad con una programación encabezada por uno de los espectáculos más esperados del verano europeo. David Guetta presentó por primera vez en Dreambeach su espectacular Monolith Show, una producción audiovisual concebida para grandes escenarios donde música, iluminación, efectos especiales y pantallas sincronizadas transformaron el Main Stage en una experiencia completamente inmersiva. Miles de personas se congregaron para disfrutar de uno de los momentos más multitudinarios del festival, consolidando esta actuación como uno de los grandes hitos de la edición.

La programación del escenario principal se completó con artistas como Mathame o Korolova, que aportaron una visión más melódica y emocional de la electrónica actual. Al mismo tiempo, el festival volvió a reforzar su diversidad artística gracias a la presencia de algunas de las marcas más influyentes del circuito internacional.
Entre ellas destacó NOW HERE by Paco Osuna, uno de los espacios que más expectación generó durante el fin de semana. El reconocido artista español volvió a reunir una programación de enorme nivel acompañándose de figuras como Luciano o Nicole Moudaber, dos referentes absolutos del techno internacional que ofrecieron sesiones cargadas de personalidad y una conexión permanente con la pista de baile.
La contundencia del techno encontró además uno de sus principales refugios en Dreams Tent by Blackworks, convertido una vez más en uno de los escenarios más concurridos del festival. La marca madrileña volvió a demostrar su enorme capacidad de convocatoria con una programación centrada en el hard techno y los sonidos más extremos, donde nombres como Oguz, SNTS o Skryption protagonizaron algunas de las sesiones más intensas del fin de semana.

Por su parte, Breaks Stage volvió a confirmar que el breakbeat continúa siendo una de las señas de identidad históricas de Dreambeach. Bajo la dirección artística de Ritmika durante la jornada del sábado, el escenario reunió tanto a figuras internacionales como a algunos de los grandes referentes de la escena andaluza, con actuaciones de Future Funk Squad B2B Rasco, Wizard, Tortu, Norbak y otros artistas que mantuvieron vivo uno de los sonidos más representativos del festival desde sus primeras ediciones.
Uno de los aspectos más destacados de esta edición ha sido precisamente la capacidad de Dreambeach para mantener su personalidad mientras continúa evolucionando. La convivencia entre grandes producciones internacionales, diferentes estilos musicales y escenarios especializados volvió a demostrar que el festival sigue apostando por una programación diversa capaz de atraer perfiles muy distintos de público, desde los amantes del techno más duro hasta quienes buscan house, melodic techno, drum & bass o breakbeat.
La incorporación de marcas internacionales como Blackworks, LOOP, NOW HERE by Paco Osuna, Drum & Bass Allstars, Híbrida o Ritmika ha reforzado además el posicionamiento internacional del festival, consolidando un modelo de programación donde cada escenario desarrolla una identidad propia sin perder coherencia dentro del conjunto del evento.
Más allá del plano artístico, Dreambeach ha supuesto también un importante impulso económico para Vélez-Málaga y para toda la Costa del Sol. Miles de asistentes procedentes de distintos puntos de España y del extranjero han llenado hoteles, apartamentos, restaurantes y establecimientos de la zona durante todo el fin de semana, convirtiendo al municipio malagueño en uno de los principales focos turísticos y culturales del verano. La llegada del festival abre además nuevas oportunidades para seguir desarrollando un modelo de turismo vinculado a la música y los grandes eventos internacionales.
La organización también ha querido destacar el trabajo desarrollado por todas las personas que han hecho posible esta primera edición en el nuevo recinto. Equipos de producción, montaje, seguridad, limpieza, asistencia sanitaria, voluntariado, proveedores, instituciones y cuerpos de seguridad han trabajado de forma coordinada para garantizar el correcto funcionamiento de un evento que, desde su estreno, ha demostrado la capacidad del nuevo espacio para albergar grandes citas de música electrónica.
Con este exitoso estreno, Dreambeach inicia oficialmente una nueva etapa marcada por el crecimiento, la innovación y la mejora constante de la experiencia del público. El festival ha demostrado que su llegada a Vélez-Málaga no supone una ruptura con su pasado, sino la evolución natural de un proyecto que continúa ampliando horizontes sin perder la identidad que lo ha convertido en una de las grandes referencias de la música electrónica en España. La Costa del Sol suma así un nuevo acontecimiento cultural de primer nivel y Dreambeach consolida un futuro prometedor desde un recinto preparado para seguir escribiendo nuevas páginas en la historia del festival.



