El club Hï Ibiza presenta una nueva identidad para los lunes con dos residencias centrales: Francis Mercier y Andrea Oliva. La programación se desarrollará del 1 de junio al 5 de octubre y sitúa la colaboración en el núcleo del proyecto. El anuncio no se limita a un cambio de cartel. Define una estrategia clara dentro de la escena electrónica global: construir una narrativa semanal basada en encuentros entre artistas y en la diversidad de propuestas.
La estructura del evento se divide en dos espacios con identidades complementarias. En Theatre, Mercier lidera Solèy, un concepto que parte de una visión multicultural y que se articula como un recorrido sensorial donde confluyen distintas influencias. En paralelo, en la Club Room, Oliva presenta All I Need, una residencia centrada en la continuidad musical y en la libertad creativa. Esta dualidad permite que una misma noche funcione en dos planos distintos, ofreciendo al público una experiencia más amplia y menos predecible.

El elemento diferencial de la temporada es el peso de los formatos colaborativos. Los sets B2B y B3B no aparecen como recurso puntual, sino como base de la programación. En Solèy, destacan encuentros como el B3B entre Diplo, Ape Drums y el propio Mercier, así como combinaciones entre Caiiro, Da Capo y Enoo Napa. Estas sesiones generan un diálogo directo entre artistas y rompen con la lógica de actuaciones aisladas.
A este planteamiento se suma una red de colaboraciones B2B que amplía el alcance del proyecto. Encuentros entre MoBlack y Agoria, o entre Sébastien Léger y Roy Rosenfeld, refuerzan el carácter colectivo. Cada sesión se plantea como una construcción compartida donde la identidad artística se negocia en tiempo real. El resultado es una programación dinámica, donde ninguna noche responde a una estructura fija.
La residencia de Mercier incorpora además actuaciones individuales de artistas como Lee Burridge, Patrick Mason o THEMBA. Esta combinación permite equilibrar la propuesta entre colaboración e identidad propia. A nivel escénico, Solèy introduce elementos performativos que amplían la experiencia. Instrumentos en directo, danza y puesta en escena convierten cada lunes en un entorno inmersivo donde la música se integra con otros lenguajes.

En la Club Room, Andrea Oliva articula All I Need como un espacio centrado en el desarrollo continuo del sonido. Su regreso a esta sala tiene un significado concreto dentro de su trayectoria, reforzando una conexión directa con el público de la isla. La programación incluye encuentros como sus sesiones B2B con Antdot, además de combinaciones entre Kitty Amor y Ajna. Estos formatos aportan variedad sin romper la coherencia del conjunto.
El cartel se completa con nombres como Henrik Schwarz, LP Giobbi o HoneyLuv. La selección responde a un criterio claro: priorizar artistas capaces de sostener sesiones largas y construir una narrativa progresiva. No se busca el impacto inmediato, sino la continuidad. Este enfoque refuerza el papel de la música como eje central de la experiencia.

El contexto explica la relevancia del anuncio. Ibiza mantiene su posición como uno de los principales focos de la escena electrónica internacional, donde cada temporada redefine dinámicas. En este entorno, transformar un día concreto de la semana implica una decisión estratégica. Hï Ibiza opta por reforzar los lunes con una propuesta que combina riesgo y coherencia, alejándose de fórmulas repetidas.
El impacto se extiende a toda la comunidad electrónica. La apuesta por formatos colaborativos influye en la forma en que se programan otros eventos y redefine las expectativas del público. Cada sesión introduce un grado de imprevisibilidad que modifica la relación con la pista. No hay dos noches iguales. Este factor se convierte en uno de los principales valores del proyecto.
Se sabe con certeza que la temporada seguirá esta estructura durante cinco meses, permitiendo una evolución progresiva. Cada semana suma nuevos encuentros y refuerza la narrativa general de ambas residencias. Queda por ver qué momentos concretos se consolidarán como hitos dentro del calendario, pero la base ya está definida: colaboración, diversidad y control artístico.
A partir de ahora, las consecuencias son claras. Hï Ibiza consolida su posición como referente dentro de la escena global y establece un modelo que puede influir en futuras programaciones. La combinación de dos residencias con identidades distintas dentro de una misma noche redefine el concepto de club. Los lunes dejan de ser un día secundario y se convierten en un punto clave del calendario electrónico internacional.


