Liquidrom, el spa escondido bajo el Tempodrom de Berlín, pone DJs a pinchar tres noches por semana mientras la gente flota en agua salada a 36 grados. Te contamos cómo es por dentro, de dónde viene la idea de meter música bajo el agua, qué hay en la programación de octubre y cuánto cuesta entrar.
Tres citas fijas con DJ cada semana
Las sesiones con DJ de Liquidrom ya tienen nombre propio. Según la web oficial del spa, el martes toca UNDERLIGHT, de 19:00 a 23:00; el jueves, DOME SESSION, también de 19:00 a 23:00, y el sábado, OPEN WATER, de 14:00 a 18:00. En la Dome Session, un DJ pincha en directo sets de deep y house mientras la gente flota en la piscina de agua salada a 36 °C. La web aclara que los horarios pueden cambiar y que no hay que pagar nada extra: vale la entrada normal.
La propia casa dice que sus DJs se mueven entre el ambient, el deep house, el downtempo y la electrónica experimental. En la programación de octubre de 2026 están Kitty Vader con una sesión de mixed house el sábado 17, de 14:00 a 18:00; Vlad Yaki, con indie dance y melodic techno, y Jeffrey, con una sesión de house y deep house en vinilo. Un DJ habitual le dijo a la revista berlinesa Schwulissimo que aquello es «más que relajación, es una experiencia».

Además de las sesiones, Liquidrom monta proyectos especiales en su cúpula, que ha bautizado como DOME 36. Del 14 al 18 de octubre, dentro del Festival of Lights de Berlín, la artista Jeanette Wester presenta «Underwater Dream Part II: Weightless». Es una instalación de luz, sonido y agua con proyecciones que se adaptan a la arquitectura, abierta cada día de 12:00 a 22:00. El 21 de octubre llega LEONIS_WORKS, con dos actuaciones en directo de unos 15 minutos cada una, a las 19:30 y a las 21:30, que juntan danza contemporánea, arquitectura y sonido.
Cómo es Liquidrom por dentro
El espacio lo diseñó el estudio de Hamburgo von Gerkan, Marg und Partner (gmp), que ganó el concurso de 1999. Según su ficha del proyecto, el diseño lo firma Meinhard von Gerkan, con Hubert Nienhoff como socio y Stephan Schütz al frente del proyecto. La misma ficha cuenta que hasta 50 personas pueden flotar a la vez en el agua salada, a temperatura corporal, mientras disfrutan de un concierto con luces, altavoces bajo el agua y cuatro columnas de sonido. Del sonido de la sala se encargó la oficina de acústica BeSB, y de la iluminación, Conceptlicht Helmut Angerer.

La piscina de la cúpula es lo más famoso, pero no lo único. Visit Berlin, la web oficial de turismo de la ciudad, habla de una sauna finlandesa con aromas, una sauna de sal del Himalaya y una sauna de hierbas de madera kelo. Fuera hay una piscina de agua caliente que se usa también cuando hace frío. Otras guías nombran un baño de vapor, una piscina al aire libre al estilo de los onsen japoneses, un jardín interior de inspiración japonesa y un bar de cócteles. Entre los masajes, el más conocido es el «Liquid Body», que mezcla sonido, calor y contacto, y también se puede reservar watsu, una terapia que se hace dentro del agua.
Las normas son las de cualquier sauna alemana. El bañador es obligatorio en la piscina, pero no se permite en las saunas, que son sin ropa. La guía de viajes Home of Travel avisa también de que los vestuarios y las duchas son mixtos y bastante abiertos.
Un spa en un edificio con historia
Liquidrom ocupa una de las tres salas del Tempodrom, el recinto de conciertos que gmp construyó entre 1999 y 2001. Al lado están la Gran Arena, para 3.500 personas, y la Pequeña Arena, para 400. El techo de la sala grande, de 37 metros de acero y hormigón, imita las carpas del primer Tempodrom, que nació como un circo en 1980 y cambió de sitio en 1985 y en 1999. El edificio se estrenó el 1 de diciembre de 2001 y costó más del doble de lo previsto. El escándalo por el sobrecoste acabó con la dimisión del senador de Desarrollo Urbano de Berlín. Según gmp, Liquidrom se terminó en marzo de 2002.

El solar también tiene historia. Allí estaba la estación Anhalter Bahnhof, que quedó en ruinas por la guerra y se derribó en 1960. Solo se dejó en pie un trozo de la fachada, que hoy separa el Tempodrom de un campo de juego, mientras que por el otro lado una zona de árboles llega hasta el canal Landwehr.

Los pioneros de la música bajo el agua
Liquidrom no fue el primero en meter música bajo el agua. El sistema Liquid Sound, una marca registrada del escritor y músico de Fráncfort Micky Remann, hizo sus primeras pruebas en 1986 con el primer concierto subacuático de Fráncfort, que le valió una entrada en el Libro Guinness. El 9 de noviembre de 1993 abrió la primera instalación fija en la piscina terapéutica del centro médico de Bad Sulza, en Turingia. A partir de ahí la idea llegó a los balnearios Toskana Therme de Bad Sulza, Bad Schandau y Bad Orb. La Wikipedia sobre Liquid Sound cita también instalaciones parecidas en Berlín. El Liquidrom berlinés le da a este concepto de flotar con sonido bajo el agua un toque mucho más de club.
Cómo ir: dirección, horarios, precios y normas
Liquidrom está en Möckernstraße 10, en Kreuzberg, en la planta baja del Tempodrom. Según la web especializada We Rave You, se llega andando en poco tiempo desde Potsdamer Platz y desde la estación de metro Gleisdreieck.
Abre todos los días de 9:00 a 24:00, y los viernes y sábados, hasta la 1:00. La última entrada es 90 minutos antes del cierre. En Nochebuena, Nochevieja y Año Nuevo el horario puede cambiar.
Precios en la web oficial: 90 minutos cuestan 22 euros; 120 minutos, 24,50, y 180 minutos, 29,50. Las saunas cuestan 2,50 euros más, y si te quedas después de las tres horas pagas 5 euros por cada media hora o fracción. Si no llevas toalla, hay packs de alquiler: dos toallas por 9 euros, albornoz y toalla de sauna por 14, o albornoz y dos toallas de sauna por 19.
Conviene reservar. La guía Top10Berlin recomienda hacerlo por internet, sobre todo por la noche y los fines de semana, con una señal de 2,50 euros que luego se descuenta de la entrada. Home of Travel avisa de que, sin reserva, puede que tengas que esperar o que ni siquiera entres si está lleno. No se puede entrar comida ni bebida de fuera, pero el bar tiene bebidas, sopas, ensaladas y patatas al horno. Desde el 1 de enero de 2024, los menores solo pueden entrar a partir de los 12 años y con un adulto responsable.
Qué dicen los visitantes
Las opiniones están divididas. En TripAdvisor hay quien dice que flotar escuchando la música bajo el agua es una experiencia única y quien la considera la mejor relación calidad-precio de Berlín. Otros cuentan que algunas noches no oyeron música en la piscina, y un cliente de casi 20 años lamenta que el ambiente ha cambiado con la nueva dirección. Lo más seguro para encontrar ambiente de club es ir un martes, un jueves o un sábado, cuando pinchan los DJs.
También puedes verla en el Instagram de TECHNO PARTY.




